Todo lo que no les debe faltar a nuestros hijos en la vuelta al cole

La vuelta al cole puede ser estresante para unos, deseosa para otros, incluso sin ganas de que llegue nunca para el resto. La verdad es que este regreso puede hacer sentir diferentes cosas a los padres que están en la obligación de llevar a sus hijos al colegio y por eso es que unos se lo toman de una manera y otros de otra, pero en cualquier caso al final siempre terminan todos con el mismo resultado. Septiembre se suele ver como un mes caótico en el que los gastos son mayores de lo que habitualmente estamos acostumbrados y claro ¿quién quiere gastar tanto en libros y material escolar? La verdad es que para muchos padres es como si fuera una autentica agonía ¿cómo pueden llevar tan mal invertir en la educación de sus hijos? Al final es una buena inversión, si nosotros apostamos por ello y colaboramos en que los niños no pierdan el tiempo y hagan sus tareas y estudien, tendremos al final niños que serán mucho en la vida.

La verdad que eso de acudir a una tienda papeleria online es algo que muchos no llevan muy bien, la verdad es que se les ve más cómodos en una tienda de videojuegos, gastando cantidades elevadas de dinero en videojuegos que una vez se han pasado de poco sirven después, pero para eso no se pone ninguna pega, para eso hay padres que se pintan solos y están los primeros. Las quejas vienen y van y parece que cada año son más continuadas, padres que se quejan de que los libros de sus hijos cuestan cuatrocientos euros y una videoconsola tipo PlayStation 4 ¿cuánto vale? Parece no importarles, ¿estamos locos? Vivimos en un bucle de videojuegos absorbente que no nos deja ver más allá, no nos deja ver que lo que queremos son niños y niñas de provecho, así que lo que debemos tener presente es que debemos invertir en lo que realmente es importante y ya después ver lo que necesitan nuestros hijos en su tiempo libre.

Son consejos que no es que debemos tomar al pie de la letra pero que estaría bien que los tuviéramos en cuenta, más que nada antes de que nos demos cuenta que ya es demasiado tarde y que por mucho que queramos no podemos hacer nada porque nuestros hijos estudien y se formen como adultos responsables.