Todo sobre la enfermedad de Lyme

Los ácaros son parásitos que producen enfermedades sin importar quien o que sea su lugar de hospedaje, y una de las clases de ácaros más problemáticos son las garrapatas.

Las garrapatas son pequeños insectos de forma oval, chatas, y que miden generalmente 6mm de diámetro mayor, sin embargo, estas pueden ampliarse hasta 1 cm debido a su constante alimentación una vez que encuentra un anfitrión.

Estos insectos suelen encontrarse en animales como perros, palomas, bovinos, e incluso personas. Por otro lado, también abundan en grandes cantidades en la vegetación silvestre, especialmente en los países de clima tropical, y debido a su alimentación variada son portadores de un gran número de bacterias.

La lyme enfermedad

Esta es una infección que afecta únicamente al portador del insecto, ya que se produce una vez este realiza una mordida en la piel, o cuando se introduce en la misma completamente; en este último caso resulta ser doloroso para la persona y la infección puede avanzar con mayor rapidez.

Cuando una persona padece lyme enfermedad puede o no presentar sintomatología, entre estos diferentes síntomas se encuentran, la fiebre, molestias en la piel tales como ardor o prurito, y en algunos casos más severos también se pueden observar eccemas en el sitio en que se aloja el ácaro.

Si se está en presencia de alguno de estos síntomas la persona debe recurrir a asistencia médica, especialmente si se observa algún eccema, ya que si este intenta dañarse en casa se corre el peligro de no hacerlo de forma apropiada y que la infección no cese.

Las razones por las que una garrapata se aloja en una persona u animal se reducen al calor corporal y la sangre, a pesar de las investigaciones, aún no se ha logrado determinar una solución para evitar esto. Por lo que la lyme enfermedad es un riesgo constante para las personas que se rodean de animales.

Una recomendación para evitar esta patología tan peligrosa es utilizar insecticidas tanto en los animales como en la vegetación silvestre que esté en zonas cercanas a la vivienda o de visita frecuente; esta resulta ser una solución temporal, ya que mantendrá alejados a los ácaros por un periodo de tiempo específico.

En caso de presentar un cuadro infeccioso a causa de las garrapatas, lo primero que se debe hacer es ingerir antibióticos para evitar el avance de la enfermedad de lyme. Así mismo, se recomienda el uso de analgésicos para aliviar las dolencias y garantizar una sanación efectiva.