Tipos de antimicrobianos, ¿Los conoces?

La importancia de los aditivos antimicrobianos ha aumentado gracias al desarrollo de este tipo de tecnología, y al impacto que esta tiene en nuestra vida cotidiana; Éstos nos permiten disfrutar de elementos libres de microbios y bacterias nocivas, gracias a los diferentes tipos de antimicrobianos existentes.

El conocer más sobre los tipos de aditivos existentes en la actualidad y cómo funcionan puede ser de mucha utilidad, bien sea para tener una idea de como nos ayudan a tener una vida más saludable, o bien si necesitamos emplearlos en algún producto en el que estemos trabajando.

Un antimicrobiano para cada caso

Dependiendo de cual sea la necesidad que debamos cubrir, debemos saber escoger, de entre varios ingredientes antimicrobianos que existentes en la actualidad, el que más se ajuste a nuestros requerimientos, ya que hacer una elección errónea nos dará resultados contrarios a lo esperado.

En primer lugar, debemos saber que los antimicrobianos se clasifican, según su modo de actuación. Dependiendo de cual sea el mecanismo o la manera en la que combaten microorganismos, tenemos tres tipos principales: esterilizantes, desinfectantes y antisépticos.

Ahora bien, existe una segunda clasificación basada en el tipo de agentes a los que están destinados a erradicar, habiendo en algunos casos aditivos específicos para cada uno. Dentro de esta clasificación tenemos a los antibióticos, los antifúngicos, antiparasitarios y antivirales.

Por último, tenemos una clasificación basada en qué tipo de tecnología es empleada en cada aditivo, lo cual es fundamental a la hora de elegir correctamente el aditivo específico que debemos emplear:

  • Aditivos de ion de plata: este tipo de aditivo es perfecto para ser usado en una amplia gama de materiales y productos, entre los que tenemos pinturas, recubrimientos, plásticos y tejidos.
  • Aditivos de zinc: estos son particularmente efectivos contra bacterias y hongas, debido a la potente acción que tiene este elemento sobre dichos microorganismos.
  • Aditivos de cobre: estos aditivos se caracterizan por ser especialmente indicados para aplicaciones antimicrobianas en áreas de higiene y conservación de productos, siendo muy indicados para pinturas y plásticos.
  • Aditivos orgánicos: estos aditivos emplean compuestos orgánicos, como ciertos derivados fenólicos, o fungicidas potentes como el tiabendazol, entre otros, para conseguir una potente acción antimicrobiana en variedad de aplicaciones.

Es fácil notar que no cualquier aditivo nos dará el resultado que queremos. Por esta razón, a la hora de adquirir estos productos, o implementos que hayan sido tratados con ellos, debemos saber que tipos de aditivos antimicrobianos fueron empleados para así poder cubrir las necesidades que tengamos.